Terremoto de Haití: Lactancia materna en situaciones de emergencia

Publicado el 15/01/10

La OMS encabeza la respuesta sanitaria al terremoto de Haití.

El grave terremoto que ha golpeado Haití y la República Dominicana ha causado daños de gran magnitud que han afectado a los hospitales y centros de salud. El número de víctimas es muy elevado. Entre las prioridades sanitarias más inmediatas cabe destacar las siguientes:

  • búsqueda y rescate de los supervivientes atrapados entre los escombros.
  • tratamiento de las personas con heridas traumáticas graves.
  • prevención de infecciones de las heridas.
  • abastecimiento de agua potable y saneamiento.
  • apoyo al mantenimiento de la lactancia materna.

Durante los próximos días, otra tarea de importancia destacada será el control de enfermedades transmisibles tales como la diarrea y las infecciones respiratorias.

La OMS trabaja con las autoridades locales, los organismos de las Naciones Unidas y los asociados humanitarios en la respuesta a la emergencia. Específicamente, la OMS presta apoyo al Gobierno de Haití para coordinar de forma óptima la asistencia sanitaria internacional que reciba el país. Asimismo, la OMS está obteniendo datos acerca del impacto sanitario del terremoto, para transmitirlos a otras entidades de ayuda humanitaria.

El UNICEF, la OMS y el PMA han hecho un llamamiento a apoyar la alimentación apropiada del lactante y el niño pequeño en la emergencia actual e instan enérgicamente a todas las entidades involucradas en la financiación, planificación y ejecución de la respuesta de emergencia en Haití a que eviten enfermedades y muertes innecesarias mediante la promoción, protección y apoyo a la lactancia materna y la alimentación complementaria apropiada, así como evitando la distribución y el uso no controlados de sucedáneos de la leche materna.

Imagen en la portada de el periódico 19.01.2010 - autor Albert Bertran

Las entidades de los sectores público y privado y las persona que deseen apoyar a los lactantes y niños pequeños y sus madres y a los prestadores de asistencia en esta emergencia deben donar fondos en lugar de enviar donaciones en especie. Instan además a los gobiernos y asociados a incluir el fortalecimiento de la capacidad en materia de lactancia materna y alimentación del lactante y el niño pequeño como parte de los preparativos y la planificación para situaciones de emergencia, y a comprometer recursos económicos y humanos para la protección apropiada y oportuna, la promoción y el apoyo de la alimentación óptima del lactante y el niño pequeño en esta y otras emergencias.

Además de los organismos internacionales, los profesionales de la salud también alertan sobre el riesgo que podría conllevar para los afectados, posibles donaciones de leche artificial en esta situación de emergencia.

Dr. Carlos González, pediatra:

Las donaciones de leche para el biberón en casos de catástrofe (guerra, terremoto, inundación...) son sumamente peligrosas. En realidad no son donaciones, sino muestras gratuitas: es el medio por el que las empresas lácteas compiten para hacerse con nuevos mercados.

Si estás atenta a las noticias, muchas veces habrás oído cómo ha salido un avión cargado de leche... raramente oirás de un avión cargado de macarrones o lentejas.

Porque las empresas que venden macarrones o lentejas, fuera de que alguna en concreto tenga un director especialmente generoso o solidario, no tienen un interés comercial en hacer una donación. Mientras el país en cuestión esté en ruinas, no pagarán por la comida; cuando superen la catástrofe, se comerán sus propias lentejas cultivadas en su país, o sus propios macarrones fabricados por empresas locales.

En cambio, si en un país del tercer mundo consigues cargarte la lactancia, consigues que millones de madres abandonen la lactancia y millones de médicos y enfermeras aprendan las ventajas del biberón, que sin duda es buenísimo porque la asociación X nos lo regalaba para ayudarnos, luego tendrás un mercado cautivo que valdrá millones, porque esa leche no se fabrica en el país y la tendrán que importar, y acostumbrados a la marca Z probablemente seguirán comprando la marca Z.

Hace años pidieron que los donativos fueran con una etiqueta blanca, "leche para bebés", sin marca, y los fabricantes, claro, no quisieron. Además, muchas veces la empresa fabricante se ahorra el transporte: se limita a entregarle las muestras gratuitas a una ONG (por suerte las ONG serias ya no las aceptan, pero a  veces encuentras a un primo), o a un gobierno, y estos pagan los portes.

Y el mercado de la lactancia, no nos engañemos, está en el tercer mundo. En España sólo nacen menos de 500.000 niños al año; en Indonesia más de 5 millones, en la India más de 25 millones... Son muchos más clientes, aunque algunos se mueran por el camino, aunque sólo se compren una lata de leche por semana y la diluyan para que dure...

Hace unos años, acababa de terminar la guerra de Sarajevo, conocí a un pediatra bosnio en un congreso. Había pasado hambre, estaba delgadísimo, y en las comidas recogía hasta la más minúscula miga de pan que cayera en el mantel y se la comía. Nos explicó como al principio de la guerra la mortalidad infantil aumentó espectacularmente, porque fueron inundados con muestras gratuitas.

Claro, no todos los profesionales tienen buena formación sobre lactancia, igual que pasa aquí. Muchos empezaron a recomendar "ayuditas", pensaban que las madres, "estresadas" por la guerra, no tendrían leche, o que al quitarle a una madre mal alimentada la pesada "carga" de tener que dar el pecho le hacías un favor.

Sin agua potable ni gas para hervirla (lo mismo que ocurrió por ejemplo en Gaza), cuando las explosiones destruyen las alcantarillas y la mierda inunda las plantas bajas... la mortalidad fue enorme. Tuvieron que ser los pediatras más concienciados los que fueran a quejarse a UNICEF, que convocó una reunión de todas las ONG sobre el terreno, acordaron no distribuir más donaciones, realizaron cursos para el personal... en pocos meses, mientras la guerra continuaba, habían conseguido tasas de lactancia materna más altas y una mortalidad infantil más baja que antes de la guerra.

Por supuesto algunos niños necesitan leche artificial en las guerras; pero para esos pocos ya se consigue leche sin necesidad de espectaculares cargamentos de muestras. Y esos niños, en esas condiciones, tienen un riesgo de muerte tan alto que ya no vale aquello de "la madre es libre para decidir, y si ha elegido la lactancia artificial...".

En esas condiciones hay que hacer todo lo posible para que la madre relacte, aunque lleve meses sin dar el pecho, o para encontrar una nodriza. Y tristemente eso no es muy difícil, porque los bebés son más frágiles que los adultos: en cualquier catástrofe hay más madres sin bebé que bebés sin madre.

 

Enlaces de interés:

http://www.worldbreastfeedingweek.net/wbw2009/index.htm

http://www.worldbreastfeedingweek.net/wbw2009/images/spanish_2009actionfolder.pdf

http://www.ibfan.org/spanish/activities/emergencies/ife01-es.html

http://www.unicef.org/spanish/emerg/index_50471.html

http://www.goldconf.com/preview.html

 

No hay comentarios

Enviar comentario


Para seguirnos


© Alba Lactancia Materna | Publicado bajo licencia Creative Commons | Web: Distridigital