10 recomendaciones de oro
- Infórmate sobre la fisiología y la práctica de la lactancia, a ser posible antes de tener a tu hijo, acudiendo a tu grupo de apoyo más cercano.
- Confía en ti y en tu capacidad para atender todas las necesidades de tu hijo.
- Recuerda que un parto respetado es el primer paso para una lactancia feliz.
- Procura iniciar la lactancia durante la primera hora después del parto (puede ser útil haberlo comentado antes con tu ginecólogo o comadrona).
- Pide al personal del hospital que no le den a tu hijo ni biberones ni chupetes.
- Solicita tener a tu hijo contigo las 24 horas del día para poder amamantarlo a demanda.
- La lactancia no debe doler. Si sientes dolor o molestias al amamantar, es posible que la postura no sea del todo correcta o que exista algún problema de tipo fisiológico. Consulta a tu comadrona o al grupo de apoyo más cercano.
- No limites de ninguna manera el acceso de tu hijo al pecho. Recuerda que debe mamar tantas veces y tanto tiempo como quiera.
- Procura delegar las tareas domésticas (compra, limpieza, cocinar, etcétera) para poder dedicarte plenamente a tu hijo. No siempre será tan demandante como en sus primeras semanas de vida, pero en ese periodo te necesitará más que nunca.
- No dudes en llamar a tu grupo de apoyo a la lactancia si necesitas ayuda o información, y acude en persona con tu hijo a sus reuniones en cuanto te sea posible. Recuerda que todos los servicios son gratuitos.
1. Claves para amamantar con éxito
Amamantar es natural pero, a veces, podemos necesitar información y apoyo. Aquí te damos algunas recomendaciones para empezar con buen pie.